El domingo - día en que empiezo a escribir esta entrada - leí La Adivina de Roma, de Steven Saylor. Es el octavo libro de la saga (Roma sub rosa) de Gordiano el Sabueso, un buscador de la verdad, cuyas investigaciones están ambientadas en la Roma tempestuosa y hambrienta previa al triunfo de César.En esta novela, Gordiano, ya cercano a la sesentena, investiga el asesinato de Casandra, una joven venida de no se sabe dónde y que como la princesa troyana poseía el don de la profecía o quizás la maldición de la locura, o tal vez ambas cosas. Una joven cuya relación con Gordiano era algo más que profesional. La bella Casandra, que otrora deambulaba por las calles de Roma pronunciando exaltadas e increíbles profecías, ahora yacía muerta. Y nadie la quería lo suficiente siquiera para despedirse de su cuerpo. En cualquier caso, alguien la había odiado lo justo para matarla. En un momento en el que Roma se encuentra envuelta en una guerra civil, despojada de hombres, son las mujeres las que manejan las intrigas políticas, y damas tan influyentes como Calpurnia, Clodia o Terencia, podrían estar implicadas en su asesinato.
No sé si ésta es la mejor novela sobre Gordiano, sí sé que es la que más me ha gustado. Comienza describiendo en el primer capítulo el funeral de Casandra, una de las lecturas que más me han emocionado - lo mismo es que estoy emocionable -, y continúa narrando, en capítulos alternos, las investigaciones sobre su asesinato, por un lado, y el desarrollo de la relación entre Gordiano y Casandra en retrospectiva, por el otro, todo ello enmarcado por un clima de desazón e incertidumbre ante el inminente desenlace de la guerra civil.
Una novela muy, muy recomendable.



9 comentarios:
Se ve que disfrutas mucho con la novela histórica...
yo prefiero la Historia en sí, o la novela a secas...pero la mezcla de las dos, nunca me terminó de llamar.
besito,
Mary
La verdad es que me encanta, pero sólo si está bien escrita. Ahí tenemos a Christian Jacks, que es aburrido hasta decir basta.
Y es que una de las cosas que más me gustan de la historia, más que los hechos en sí, es el modo de vida, la sociedad, las costumbres... y eso, si está bien recreado, en una novela histórica lo percibes de forma muy amena. Mmm... jejeje
Un beso
Sí, yo creo que ahí diste en el quiz de la cuestión querida Ili, después de leerte creo que tal vez lo que pasó es que nunca dí con un autor que hiciera que la novela histórica me llamara...porque efectivamente, también me atrae y mucho dodo eso de las formas y modos de vida, las costumbres, etc...de hecho, el ciclo artúrico me encanta y ya sabes que es novelado no fiel reflejo histórico y es sobre este tema, lo que más tengo en mi biblioteca en la sección de novela histórica, supongo que ahí sí dí con buenos autores.
Así queeeee....te pondré en un aprieto aprietoso. ¿Serías tan ambable de recomendarme 3 y sólo 3 títulos sobre el tema??? de entre tus favoritos, claro. Así tendré sobre bueno. Les echaré un vistazo y ya te cuento ;)
gracias de antemano!
un besico
Nunca me ha interesado la novela histórica como género y este nuevo subgénero al que parece pertenecer la novela que hoy comentas me interesa aún menos: novela histórico policíaca.
Una vez tuve que leer una (cuyo título omitiré) por encargo de una editorial. Emití un informe de lectura tan negativo que no volvieron a encargarme otro. Cuando, al cabo de un par de años, leí las estupendas críticas que le dedicaban tras su aparición, comprendí que algo estaba mal en mí. Tal vez se trate de que yo preferiría hablar del don de la locura y la maldición de la profecía, al revés de lo que tú haces. Eso ya es un punto de partida, supongo.
Por otra parte, me interesa mucho lo que yo entiendo por síndrome de Casandra que no consiste en la incapacidad para evitar el futuro sino, más bien, en la tremenda capacidad que tenemos los humanos para hacer que nuestras profecías se cumplan. Sobre todo, cuando son de carácter negativo. Supongo que en ese potencial humano radica la génesis de toda novela policíaca. No obstante, te agradezco la entrada, ya que además de darme información muy interesante sobre un libro perteneciente a un género que desprecio, me ha permitido marcarme esta parrafada propia de un visitante maleducado, por la que te pido disculpas justo antes del punto final.
Amos por partes... jajajaja
Mary, ¿me pides tres títulos? Ahí van, aunque tampoco puedo decir que sea una experta en el tema...
- Sinuhé el egipcio, de Mika Waltari. Total, total, total y absolutamente recomendable.
- El papiro de Saqqara, de Pauline Gedge. Es ficticia... pero es tan paradójica, que me encantó. (Esta mujer también escribió La Dama del Nilo, sobre Hatshepsut, pero la verdad, la pone tan estupenda de la muerte, a Hatshepsut, que ni me gustó. Demasiado parcial)
- La adivina de Roma. (mrgreen)
Podría recomendar además El médico... de Noah Gordon, aunque por supuesto ninguna de sus secuelas, y quizás El último judío.
Espero que ninguno de éstos fuese el que informó Germán. :S ;-)
Al comentario de Germán:
Tus parrafadas, estés o no de acuerdo, te guste o no lo que digo, son siempre bienvenidas en este sitio. Puntualizado esto, continúo. :)
Hace mucho tiempo que vengo pensando que es curioso que de siempre mis intereses en cuanto a lectura se hayan dirigido hacia novelas-escritos anteriores a la edad media (o ambientados en época anterior), o bien futuristas. Resulta que además me dedico a leer por placer libros sobre antropología social... (este verano disfruté con La vida sexual de los salvajes de Malinowski). Con lo cual, he llegado a la conclusión de que lo que realmente me interesa es conocer otros tipos de organización social: qué piensan, como se organizan, en qué creen, qué estructura económica y de gobierno tienen, cuales son sus motivaciones... no sé si quizás lo que inconscientemente trato de entender es la diferencia entre lo que es inherente al ser humano, y lo que es sólo una estructura social .
Por ejemplo... hay temas sobre los que pienso que desde Virgilio, todo ha sido escrito, y el resto, son sólo diferentes formas de manifestarlo... Próxima entrada: el rumor. Es universal e intemporal.
Y luego hay cosillas, como la homosexualidad por ejemplo, que no se han valorado de la misma forma a lo largo de los siglos. Estas son manifestaciones estructurales de las diferentes sociedades, y no tienen más validez que la que la sociedad de que se trate les otorga.
En cuanto a Casandra... es uno de los personajes que más me han atraído siempre (cuando elegí nick, hace años, y me cuesta desprenderme de él, dudé entre Casandra e Ilión. Evidentemente, Ilión decía menos de mí). El título de la entrada es el que es porque la intención era escribir sobre Casandra, el personaje, a lo largo de la historia, pero esta pereza bloguera que tengo me hizo publicar la entrada, sin más.
Lo que no entiendo es por qué la capacidad que tenemos los humanos de hacer que las profecías de carácter negativo se cumplan es la génesis de toda novela policíaca... salvo que te refieras a los asesinatos, sin más.
Si no es así... explícalo...
Y yo, sí que he soltado buena parrafada, pero para es mi blog, y hago lo que me da la gana. XDDD
Joseph Brodsky decía algo así como que cuando las consecuencias miran hacia atrás ven que sus causas eran inevitables. Supongo que pensaba en eso cuando hablaba de la fatalidad como madre de la novela policíaca, del mismo modo -tal vez- en que Marx dijo que la violencia era la partera de la historia.
Es curioso que hayas nombrado a Malinowski. Yo tengo últimamente una obsesión recurrente en la que Malinowski tiene algo que ver con MIrcea Eliade. Supongo que mi subconsciente me está diciendo algo pero, por suerte, no le hago mucho caso.
Eso sí, yo creo que las "estructuras sociales" son inherentes al ser humano.
Gracias por tu hospitalidad.
Germán dijo
Joseph Brodsky decía algo así como que cuando las consecuencias miran hacia atrás ven que sus causas eran inevitables.
Comprendido lo que querías decir...
Había oído mencionar a Mircea Eliade... sólo para entender a tu subconsciente, buscaré tiempo para hacer algo más que "oír hablar de".
Y en cuanto a que las "estructuras sociales", como hemos dado en llamarlas, son inherentes al ser humano... sí, lo son. Más bien es inherente el hecho de que haya "estructuras sociales", pero no cuales han de ser éstas en concreto...
Pd. Me pena no haber guardado aquello que una vez leí y que desapareció.
No entiendo tu postdata: ¿Te refieres a las lecturas que olvidamos o a algo más concreto? En caso de que se trate de lo primero, me parece un interesante tema de reflexión. Si te refieres a otra cosa, me temo que no sé de qué estás hablando. Supongo que será porque no tengo que entenderlo.
Germán.
A parte de que sea cierto que me pena no haber guardado alguna referencia de aquello que una vez leí y que se perdió, así, en general, he sido muy críptica, sí.
Me refiero a un escrito, creo que tuyo, sobre la muerte. La primera vez que comentaste por aquí, yo no te relacionaba con la máscara ;) con la que solía intercambiar mensajes, así que seguí la pista al perfil de usuario hasta un blog con un título relacionado con Cervantes (que no guardé en marcadores, ya sabes, de esto que piensas que siempre va a estar ahí), en el que Germán había escrito una entrada que me gustó, y que me gustaría releer de vez en cuando.
La conexión entre el perfil y el blog desapareció. Después encontré de nuevo el blog (soy incapaz de recordar cómo) y la entrada también había desaparecido.
Así que para mí, ese escrito es irrecuperable. Me pena no haber hecho un copy paste a doc. :(
Publicar un comentario en la entrada